Funciones de las proteínas
Las proteínas tienen un espacio muy importante en el cuerpo humano, ya que son vitales para la vida y ayudan a diversas funciones en todo el organismo. La mayoría de los procesos que ocurren en nuestro cuerpo dependen de estas moléculas para poder ser realizados. Solo nombrando algunos ejemplos podemos darnos cuenta la gran cantidad que funciones que cumplen en nuestro organismo y de la importante que su presencia en diversos procesos biológicos. También nos proporcionan proporcionan aminoacidos necesarios para llevar acabo diversas funciones:
Plástica: Reparar el desgaste diario, producido en el recambio y la renovación celular y síntesis de nuevos tejidos en situaciones de crecimiento y desarrollo, ante heridas, fracturas o quemaduras por ejemplo.
Reguladora: Forman parte de numerosas enzimas, hormonas, anticuerpos o inmunoglobulinas, que llevan a cabo todas las reacciones químicas que se desarrollan en el organismo.
Energética: En ausencia o insuficiencia en la ingesta de carbohidratos, o cuando se realiza un consumo de proteínas que supera las necesidades, proporcionan 4 Kcal/g, siendo este el fenómeno más costoso para el organismo, además de implicar una sobrecarga de trabajo para algunos órganos y sistemas.
Transporte: Contribuyen al mantenimiento del equilibrio de los líquidos corporales y transportan algunas sustancias, por ejemplo el hierro o el oxígeno.
Algunos ejemplos de proteínas:
La hemoglobina y otras moléculas con funciones de transporte en la sangre;

Los anticuerpos, encargados de acciones de defensa natural contra infecciones o agentes extraños;

Los receptores de las células, a los cuales se fijan moléculas capaces de desencadenar una respuesta determinada;
La actina y la miosina, responsables finales del acortamiento del músculo durante la contracción;

El colágeno, integrante de fibras altamente resistentes en tejidos de sostén.